Al poco de comenzar mi andadura bloguera en La Cocte escribí un post relacionado con la SGAE, ya sabéis : la sociedad de autores esa que, para desgracia del personal, vuelve a estar de plena actualidad. Los artículos publicados por Ram, Almagra y Giverni, (entre otros colegas), acerca de esta, ejem, organización cultural, (que me meo toda), me han animado a revisarlo y a volver a colgarlo en Bombones Azules, aunque sólo sea por añadir mi granito de arena a la causa común. Además, no lo leyó ni dios, sniffpor lo tanto, es una buena ocasión para revisar un texto que creía desterrado en el olvido...Espero que os guste tanto como a teddy, el bautista....

Y en estas estaba yo cuando va un amigo, de esos que se rompen la cara por tí, y por arte de magia me instala un programa llamado la mula, o algo así, que para un analfabeto funcional que no tiene ni puta idea de esta especie de ensalada que llaman nuevas tecnologías o internet, es un yuyu que te cagas.

Así que a mis años, voy y tengo el e-mule. Coño, una pasada. El corte escocés en casa, gratis total. Y yo, venga a bajarme discos y discos, como un poseso epiléptico. Y entre bajada y bajada, venga a descojonarme del teddy bautista y de la sociedad de autores en general. Juas, juas. Qué guapo.

Si hasta ganas me dan de mandar a tomar por saco mi trabajo de toda la vida y dedicarme día y noche a la reproducción inmisericorde de cedés y a recorrer bares y garitos en plan alto merchandaisin.

Que yo tengo aspecto de negro, de moro o de chino, según se tercie, y doy el pego a tope. "Ese bisbal guapo, ¡¡qué se me acaba!!. Ese alejandrito sanz, qué está enfermo de amores el pobre, ¡¡qué me lo quitan de las manos...!!. La ostia. A ver quien es el guapo que me tose, con la labia y el gracejo que me caracterizan. En dos días, "forrao" de pasta.

De modo y manera que ya estoy preparando los papeles. Una excedencia a tiempo puede ser una gran inversión y quién sabe...Igual en un par de años me retiro del mercado proletario y me abro una cabañita en Malibú, a pie de playa. Y para que veais que soy legal, estoy dispuesto a invitar a teddy, (el bautista), a pan y cuchillo. "Chavalote, como en tu casa, pasa y tómate algo, joder, que tienes mala cara". (Eso por no decirle claramente que los años no pasan en balde).

Y teddy, callado y agradecido, se acomodará confiado en el pedazo de sillón de cuero rojo, (que me compraré para envidia cochina de mis enemigos). Entonces, a traición, ¡pumba!, me dirigiré al tocata y le pondré su disco favorito : "Las Cuatro Estaciones de Vivaldi", versión de Los Canarios. Un hito de la música progresiva española.

Y a renglón seguido, en un pis pas, me calzaré el traje de super héroe de los domingos y le espetaré a bocajarro : "puro e-mule, teddy, cabronazo. Se te acabó lo bueno. No vas a cobrar un puto royalty más, por la gloria de mi madre".

Y el bueno de teddy, descompuesto por la impresión del momento, no sabrá si darme una patada en los cojones o descerrajarme dos tiros como dos panes.

Pero yo, tranquilo y a lo mío. "Hay que ver, teddy, le diré en plan conciliador, cómo te pones por una chorrada. Claro que, a tus años, ni sentido del humor tienes".

Qué le vamos a hacer. Torres más altas han caído. Cualquier día le llamo, le propongo ir a medias y nos montamos en el dólar con el top manta. Para que vea que no soy rencoroso.

P.D. El disco que Los Canarios dedicaron a Vivaldi, es una auténtica pasada. Ni se os ocurra bajarlo del E- Mule. Teddy os vigila.