El cocinero de la NASA
Si alguien lo tuvo claro alguna vez, ese fue Romualdo Tiñosillo Recuero. "Niño y tú de mayor, ¿qué quieres ser?. Y Romualdin, chaparrillo y cejijunto, como era a los siete años, (que parece que le estoy viendo, con esa cara de pasmado), respondía con voz atiplada : "Yo, cocinero". Joder, si hasta jugaba a las cocinitas con las niñas mientras nosotros nos abríamos las rodillas en canal jugando al fútbol. "Y tú, Iñakito, ¿qué serás de mayor"?. Y yo que a esas edades no era muy espabilado, ( además que ya estaba un poco hasta los cojones de tanta pregunta capciosa),voceaba siempre lo mismo: "yo, tuno. Pero de la facultad de veterinaria".
Así que, como no podía ser de otro modo, nuestras vidas discurrieron por caminos diferentes. Yo no pude cantar "Clavelitos" ni "Sebastopol" porque me tiraba más el rock and roll, aparte que las capas me sientan fatal. Pero Romualdo prosperó entre sartenes y cacerolas haciendo realidad una vocación irreductible. Al principio, sus amigos pensamos que aquello no era trabajo para una persona normal. "Romu, hijo, a ver si quedamos, que desde que trabajas en el restaurán no se te ve el pelo". Y claro, el pobre venga meter horas y horas, que ya se sabe como es esto de la hostelería.
Pero años después y tras miles de baños marías, bacalaos al pil-pil. paellas y gazpachos, Romualdo decidió dar una vuelta de tuerca. Seinscribió en un curso acelerado de química y unos meses más tarde improvisó un pequeño laboratorio. Todos pensamos que se había vuelto loco. "Ya sabes lo de Romu?, creo que ahora se va dedicar a la línea de supositorios". "Pero qué dices, hombre. A mí me han dicho que está metido en eso de las pastillas y los tripis". "¡Me cagontó!", terciaba yo entonces, con el enfado noble del tuno legendario que no pude ser. "Eso no se dice de un amigo. Si Romu ha abierto un laboratorio será porque le ha pegado un jamacuco y se le ha ido la olla. Pero, ¿no veis que siempre ha sido un poco tontizo?. Desde luego, que poca caridad cristiana teneis, coño. ¡Malpensados, que sois unos malpensados!.
Ha pasado mucho tiempo pero lo recuerdo como si fuera hoy. Una invitación dirigida a todos y a cada uno de nosotros nos condujo a un local sencillo pero con mucha clase. En el exterior colgaba un rótulo luminoso que no dejaba lugar dudas: CHEZ ROMUALDO. Así, con dos cojones. Tras los saludos de rigor comenzó el festival. Viandas irreconocibles, vajilla irregular, sabores inexplicables y deconstrucciones imposibles. Acababa de nacer el Harry Potter de los fogones, el Ronaldinho de la vichisuá. Con él, la gastronomía ya formaba parte indisoluble de las ciencias puras.
A partir de aquí dejamos de ver a Romualdo. Sabemos de él por los periódicos y la tele. Acostumbra a aparecer del brazo de Arzak o vacilando con Ferrán Adriá quien, por cierto, ha dicho de él que es el restaurador más innovador de Europa. Las últimas noticias lo sitúan en Estados Unidos. La NASA le ha hecho una oferta irrechazable. No sólo diseñará los menús de los astronautas sino que se hará cargo de la dieta de los monos. La ostia, vamos.
Y nosotros aquí, amargados y muertos de la envidia. Mis amigos aún no han reaccionado pero yo, harto de esta vida mediocre, me he matriculado en la facultad de veterinaria. Lo tengo decidido. Dentro de nada me compraré una bandurria o quien sabe si una pandereta.





magaterrenal dijo
jajajja que buen post. LLeno de humor, pero así sucede en la vida. A veces pasan por nuestra vida, gentes que nos parecen tontones y se convierten en celebridades. Será su tenacidad?
Muy agradable y personal tu blog.
Saludos de México, Iñaki
: )
12 Septiembre 2007 | 11:40 PM