Iñakito D.J. presents : "¡OH, MARIE!"
(Post dedicado a Ele Gallerani, exquisita gourmet del jazz y amiga de sus amigos, con la esperanza de hacerla sonreir).
"¡Chunta-chunta-chunta-chunta-chunta...¡", ¡Ay, coño...!, pero si estábais aquí. Nada, que me habéis pillado haciendo unas mezclillas de música bacaladera, y tal. ¿Cómo lo lleváis?. ¿Bien?, pues vale, me alegro un montón. Hoy os tengo reservado a un artista que me cae muy bien. Vivió a la sombra de Louis Armstrong, tocaba la trompeta como él, (bueno, un poco peor), cantaba con la voz quebrada como él, (bueno, ni sombra del estilo particularísimo de "Satchmo"). Os estoy hablando de Louis Prima. Qué. ¿No os suena?.
A ver, todos atentos, que no lo voy a repetir más. ¿Os acordáis cuando erais niños y os llevaron a ver la peli de Disney, "El libro de la selva"?. ¿Recordáis la escena en la que el rey de los monos le canta a Mowgli eso de, "quiero ser como tú, uhh, dooby doo..."?. ¡EQUILICUÁ!. Pues ese que "swingeaba" como un loco, (joder, qué palabro me ha salido), era nuestro amigo Louis Prima, un italo americano que no aspiraba a ser el número uno de la cosa. Se conformaba con hacer feliz al público gracias a sus electrizantes actuaciones en directo. Y eso ya dice mucho a su favor.
El tema que vais a escuchar se llama, "¡Oh, Marie!". Quizá, (seguro), que no es la canción más famosa de Prima, pero resume muy bien su concepto del espectáculo.
POR QUÉ LA HE ELEGIDO : Porque es alegre, vital, cachonda...¿qué más queréis?. Atención a la complicidad de la banda, puro desfase. Louis Prima era famoso porque adaptaba, a su puta bola, cualquier canción popular italiana. La mayoría de sus letras se resumían en una mezcla de inglés e italiano que, todavía hoy, llaman la atención. Algo similar al spanglish. ¡Ah, y no os perdáis, en contraposición a la juerga general, la actitud distante de su esposa, la estupenda vocalista, Keely Smith. (Igual esa noche, el pobre Louis durmió en el sofá...).
REFERENCIA SENTIMENTAL : Poca, para qué nos vamos a engañar. Esta es la típica música para ir de mambo y de borrachera multitudinaria en la que acabas poniéndote los gayumbos por montera. De esas que invitas a todo dios a tu casa y al día siguiente desearías estar muerto. La clásica orquesta que te gustaría que actuara en tu boda.
A mí, como a la mayoría, Louis Prima me llegó a través de "El libro de la selva". Y, claro, por aquel entonces, era un pipiolo que todavía creía que los niños venían de París. Recuerdo que aquella tarde, me encontraba desparramado en el patio de butacas, con mi pantaloncillo corto y mis rodillas despellejadas de tanto jugar al fútbol, comiendo mis palomitas sin molestar a nadie. De pronto, noto una mano a la altura del muslo derecho. --¡Ostia!, creo que dije. ¡La Sarita!--. ¡Y vaya si era la Sarita!. La muy fresca, con sus coletas pelirrojas, como de esparto, y su cara de bestia sanguinaria, que era más fea que pegar a un padre. Menuda vecinita.
Y yo que siempre he tenido mucho ojo para esto de las mujeres, se lo dejé bien claro desde el primer momento. --Sarita, no me des la vara, que no estamos hechos el uno para el otro--. Así, contundente y masculino. Y ella venga a insistir. Un día y otro..., pero yo, firme. Menudo petardo. Años después, (lo que es la vida), Sarita mejoró su aspecto físico notablemente. De pronto, le crecieron los pechos, le brotó un trasero inolvidable y, finalmente, fue proclamada Miss Euskadi. Lo que no entiendo es por qué, a día de hoy, ni me saluda por la calle, la muy rencorosa.
Bueno, que os dejo en la mejor compañía. Ideal para esos días en los que las cosas no salen como uno quiere. Una buena ración de optimismo, a ritmo de jazz. Ciao, caros.










Bridget dijo
Esta es la típica música para ir de mambo y de borrachera multitudinaria en la que acabas poniéndote los gayumbos por montera.
En esos casos yo esucho o bien la Mandrágora (de Sabina) o bien el famoso tema de Pablo Carbonell "Mi agüita amarilla".
¡Dios! sí que me acuerdo de esa canción: chubidú, quiero ser como túuuuu... chubidubidubuá... quiero hablar como tú, gritar como tú... ¡Oh! ¡qué nostalgia me has despertado Iñakito! cuando yo era una mocosa como Sarita de la que hablas y con mi linda inocencia. Ahora soy un monstruo xD
Me ha entando la entrada, me animan muchísimo.
Un abrazo de la enfermera de la Coctelera,
Bridget
13 Noviembre 2007 | 01:41 PM