ELLAS, (las más bellas)
(ILUSTRACIONES DE ALBERTO VARGAS Y GEORGE PETTY)
Antes de nada, debo reconocer que ya era un viejo verde con nueve años. Lo que significa que las mujeres me gustaban más que a un tonto una tiza. Si a eso le añadimos la represión sexual de la época, apaga y vámonos. Por aquel entonces, las periquitas eran para nosotros, niños de pantalón corto y excitación crónica, verdaderos seres mágicos.
--Maripuri, ¿sabes que eres mágica?, (pensando para mis adentros : la de tonterías que hay que decir...)--.
--¿...?, (pensando para sus adentros : este es tonto)--.
--Sí, mujer, ¡mágica!, un ángel, vamos--.
--Iñakito, si lo que pretendes es ligar conmigo, no pierdas el tiempo. No eres mi tipo, y además me gusta "Alfon"--.
--¡Quién!, ¿el bobo PRECIOSÍSIMO, (rubio para más señas), que saca SOBRESALIENTES por un tubo y además es el CAPITÁN del equipo de fútbol del colegio?. Desde luego vais con cualquier mindundi. Y además, ya tiene novia...--.
--Y a tí qué, nene--.
--Joder, con la magia...--.
Menos mal que Ambrosio, un compañero de Zarautz, tenía la solución a todos nuestros problemas.
--A ver, que yo me entere. Si no he entendido mal, lo que queréis es ver una mujer desnuda--.
--(sonido perruno tipo, arff, arff. Iñakito y Periko, desbocados)--.
--Buah, pues eso está chupado. El lunes os traigo unas fotos--.
--(Arff), ¿y no puede ser mañana?--.
--Imposible. Un amigo me las pasa de Francia y no viene hasta el domingo--.
--¿Y a cuánto?--.
--Con veinticinco pelas, está hecho--.
Menudo timo. Las fotos eran para mear y no echar gota. Dos imágenes arrugadas, perfiladas en un blanco y negro difuso, en las que un par de damas posaban con desgana con las piernas entreabiertas y unas pedazos de sombras, (estratégicamente dispuestas a la altura de los muslos), que impedían adivinar cualquier indicio púbico.
--Pues esto es lo que hay chavales, claro que, por cinco duros, no pretenderéis llevaros a casa un poster de la Raquel Welch...--.
Eran tiempos duros, de mucho hambre sexual. Y claro, las amiguitas de la cuadri, no estaban por la labor de ejercer de buenas samaritanas. Ni por aquel entonces, ni muchos años después.
Discoteca Bubby. 20 horas. Sonido ambiente, "Love´s theme", de Barry White.
--¿Bailas?--.
--(Mirada ausente de hembra agraviada)--.
--(Observando el reloj con falsa impaciencia). Que si baiiiilas--.
--Va a ser que no--.
--(Mueca despectiva como diciendo, "lo que te pierdes, pedorra")--.
--¿Decías algo?--.
--Además de sosa, tontica--.
--¡¡Gilipollas!!--.
Discoteca Bubby. 20,15 horas. Sonido ambiente, "Gavilán o paloma", de Pablo Abraira.
--¿Bailas?--.
--(Aspavientos de descojono total)--.
--Qué si bailas, coño--.
--Nanglas, tontín--.
--Oye, guapa, ¿tú sabes cocinar alubias?--.
--¿...?--.
--Me lo temía. Además de frígida, torpona--.
--¡¡Gilipollas!!--.
Después llegó la apertura política y con ella el destape, pero aquello no hizo sino empeorar las cosas.
--¡Qué pasa, Periko!--.
--Pues ya ves, arff, al cine--.
--¿Y qué ponen?--.
--(Bajando el tono de voz). Una de la Ornella Mutti, que dicen, arff, que enseña una teta--.
--Hostia, ¡qué desmadre!--.
--Sí, macho. La enseña a mitad de la cinta, arff, así que nos tragamos media peli y luego nos damos el piro--.
--¡¡Joder, arff, arff, NOS VAMOS A PONER LAS BOTAS!!--.
Por aquel entonces comenzaron a proliferar las películas "S", una cosa híbrida que no era porno duro pero tampoco erotismo del fino. Por resumir : ¡¡unos rollos patateros!!. ¿Y los títulos? : IMPAGABLES.
--Ayer estuve en "El Coliseo"--.
--¿Y qué viste?--.
--"Las rameras del Volga"--.
--Qué guapo, arff, pues yo estuve viendo "Emmanuelle"--.
--Hombre, arff, la Sylvia Kristel está buenísima...--.
--No, si la Kristel no salía por ningún lado. Esta era la Emmanuelle negra, o china, qué sé yo, porque había un follón de razas del copón--.
--(Cuatro segundos después). ¿Y...?--.
--Sí, sí, bien, ¿eh?, el guión y todo eso, muy bueno, arff--.
--Ya. Un coñazo que te cagas. Bueno, ¿y qué hacemos esta tarde?--.
--Pues en "El Moderno", echan una cojonuda--.
--¿"Blancanieves y los siete enanitos viciosos"...?--.
--No. "El fontanero, su mujer y otras cosas de meter"--.
--Pues no se hable más, arff, ¡QUE TIENE MUY BUENA PINTA!--.
Y ahora que lo pienso, la de tonterías que teníamos que decir a las titis. Y todo para que, como mucho, te dejaran cogerles la mano.
--No sé si te lo había comentado, Sarita, pero hoy estás especialmente radiante, (Diosss, qué vergüenza...)--.
--¿Te encuentras bien?--.
--Eh, sí, ¿por qué?--.
--No sé, dices unas chorradas que dan miedo--.
--Bueno, yo...--.
--Anda, déjame en la esquina que he quedado con Richar. A lo mejor nos vemos mañana. Adiós.
--Snif, arff--.
Aquello no podía seguir así. De modo que un buen día, harto de tanto régimen de "verdurita hervida", tomé una determinación.
RRRRRRIIIINNNGGGGG, RRRRRRIIIINNNGGGGG...
--¿Arff?--.
--Periko, acabo de adoptar la decisión más dolorosa de mi vida. PASO DE LAS MUJERES. No, no me interrumpas. A tomar por el culo. No quiero saber nada de ellas. Hasta aquí he llegado.
--(Silencio total)--.
--Como lo oyes. A partir de ahora como si no existieran. ¿Queda claro?. Yo a lo mío, al fútbol y a los bares. Y como me toquen mucho los cojones, me meto cura. Hala.--.
--(Moviendo la cabeza con tono de incredulidad). Arff, arff, arff...
¿Y qué creéis que ocurrió?. Santo remedio. Desde entonces, no me las puedo quitar de encima. En serio. La táctica dio resultado.
--(Rosita, agitando la melena a troche y moche). Oye, Periko, ¿ese tío, que está SOLO, al fondo de la barra, tomando una copa, con la mirada de perro apaleado, no es el Iñakito?--.
--El mismo que viste y calza, arff--.
--Pues ha mejorado mucho, tan desvalido y tan...bohemio. Claro que, como no habla...¡A lo mejor se ha vuelto existencialista!--.
--Qué va, lo que pasa es que ha decidido renunciar al amor hasta que no aparezca la mujer de su vida--.
--Uyyy...la mujer de su vida...--
--Sí, dice que cuando se presente, él sabrá reconocerla, arff, porque será romántica, sencilla de corazón y de alma limpia y generosa, ejem.--.
--Oichhh, qué majooo...y qué sensible. No como tú, Periko, que siempre estás pensando en lo mismo. ¡A ver si se te pega algo de Iñakito, que está hecho todo un poeta, cerdo, más que cerdo--.
--¿Poeta?, ¿cerdo?. Pero, Rosita...--.
--Ni Rosita ni leches. A mí no me hables, ¿eh?. Y ni se te ocurra llamarme--.
Pues ya lo véis, coleguis. Desde entonces, en lo que se refiere al asunto de faldas, he vivido mejor que el Sarkozy ese. Claro que después, llegó la Churri y...bueno. Pero esa ya es otra historia. ¡Que lo queréis saber todo, coño!.















arori dijo
jajajaja. Si es que tienes toda la razón. Que parece que somos masocas. Si estais ahí, diciéndonos cosas bonitos, sois unos pesados, pero si pasais de nosotras, que nos volvemos locas... por lo menos a ciertas edades, jejeje.
Muy bueno, que bien lo cuentas.
La churri, que llegó y te puso firme eh!
Besitos!
28 Enero 2008 | 11:45 AM