CONECTING PEOPLE...?
Hoy debo haceros una confesión : aquí donde me veis, soy un enemigo declarado de la telefonía móvil. Lo siento, coleguis, pero las cosas son como son. A mí me paráis por la calle y me decís Nokia, Ericsson o Telefónica y me lío a hostias, (peor que si mentárais el nombre de mi madre, fijaos lo que os digo). El celular, el telefonito de los cojones, para que nos entendamos todos, es la mayor putada que nos podían haber hecho a los pobres trabajadores.
Puedo comprender que para ciertos profesionales, (médicos, policías, bomberos, periodistas e incluso prostitutas), sea una herramienta útil. Para el resto de los mortales supone una dependencia laboral de 25 horas al día, que las empresas exprimen al máximo, y por cuya disponibilidad no suelen pagar ni un céntimo.
Pero lo que más me llama la atención es que, en medio de esta alocada carrera de las nuevas tecnologías, la peña, por lo general, está encantada. ¡Hay qué ver las chorradas que uno llega escuchar de forma involuntaria!.
--¡Joder, tío, qué pasada, si hasta tiene "blutuz" sumergible...!--.
--Ya te digo, ¡y airbag!. Si es que lo necesitaba, tío. Yo cuando me ducho es que no paro de mandar "esemeeses"...--.
-- ¡Normal!. Si yo tuviera uno como el tuyo, también me lavaría más a menudo...!--.
Puede que muchos me cataloguen de cavernícola, pero me la suda a cuatro manos. No sólo nos han engañado como a chinos sino que, además, nos han creado una dependencia de dar risa.
--¿Eduardito...?--.
--¿Tú otra vez?--.
--Sí, ¿qué pasa, tío?--.
--Coño, pero si acabamos de hablar hace cinco minutos...--.
--Ya, pero como me aburro, y esta semana tengo las llamadas locales gratis...--.
--Manda cojones...--.
--¿Decías?--.
--Nada, majete... Y TU PADRE, bien, ¿no?--.
Pero si hay algo que odio especialmente son los correos electrónicos diseñados por el típico cabrón ocurrente que disfruta jodiéndonos la vida, en vez de emplear su tiempo libre en restregarse un par de piedras por los testículos, (pongo por caso).
Abres el "jotmeil" y ¡zas!, mensajito sugerente : "¡ATENCIÓN!, SALMA HAYEK, ¡¡DESNUDA!!". Coño, y tú que piensas : el Manolo, que quiere alegrarme el día. ¡Esto es un amigo!. Y vas, agarras, abres el archivo y...¡pumba!, aparece un miembro viril de los que hacen época y junto al huevo izquierdo surge la frasecita lapidaria : "¡¡DÉJATE DE SEXO Y PÓNTE A TRABAJAR, SO VAGO!!". Mecagontó.
Y luego están los que pretenden que te de un infarto del copón de la baraja. Título del "meil" : "PAISAJES DEL TIROL. IMPRESCINDIBLE CONECTAR LOS AUDIOS". Qué bonito, barruntas confiado. Al principio todo va bien. Sobre una musiquilla dulce y relajante se van sucediendo unas cuantas fotos idílicas de montañas nevadas y ríos caudalosos hasta que, de pronto, (Diosss), aparece la imagen del monstruo de Tasmania, a pantalla completa, y suena una sirena ensordecedora a todo volumen, ¡¡¡UAUAUAUAUAHHH...!!!. Y tú que te reincorporas de mala manera, (porque del susto que te ha entrado, te has pegado un piñazo ridículo) y lees atónito : "QUÉ TE ESTÁS DUERMIENDO, ATONTAO, ¿NO VES QUE EL JEFE TE VIGILA?".
Bueno, ¿y qué me decís del típico correo pensado para que eches la pota?. ¡Hombre...!, si es que no hay vergüenza.Título : "COCHES DE CARRERAS". Joder, automóviles sí, pero accidentados, convertidos en un amasijo de hierros y rodeados de cadáveres despachurrados. ¿Dónde está la puta gracia?.
¿Y esos otros que lo único que pretenden es dar asco?. El otro día me enviaron uno en el que se podían contemplar, (con todo detalle), imágenes tan "agradables" como estas : un clavo en un ojo, una viga de madera incrustada en el escroto, un atleta con el brazo vuelto del revés, el asta de un toro de lidia impactando en las partes nobles de un matador...¡Para mear y no echar gota...!.
¿Y los correos sexualmente confusos?. Sí, chavalotes. Esos que te anuncian a bombo y platillo : "TÍAS DESPAMPANANTES. NO TE LO PIERDAS". Y tú, como un panchito hipnotizado que vas viendo un estriptis de una tía escultural, hasta que llega al tanga y descubres estupefacto que en realidad se trata de... ¡UN MULATO!, pidiéndote guerra y que te dice : "VEN CONMIGO, SABROSÓN". Y el jefe de personal que lo ha visto todo y que te suelta con voz atiplada :
--Vaya, vaya, Iñakito, desconocía que tuviera esas tendencias tan...mmm...¿curiosas?...juas, juas, bribonzuelo, juas...--.
Seguro que a vosotros se os ocurren muchos correos traicioneros como estos. Pero por encima de todos ellos, hay un tipo de "meils" que me sacan de quicio. Se trata de ese mensaje que te dice, en plan acojono total : "LEER. DE VITAL IMPORTANCIA". Y tú, ya un poco mosca, que vas y lo abres.
"El gusano amarillo de la Capadocia se encuentra en franco peligro de extinción. Por ello, y ante tan cruel dejación, la plataforma pro-defensa de las lombrices varias pide tu apoyo incondicional y bla, bla, bla...y para que este llamamiento surta efecto, DEBERÁS REENVIAR ESTE MENSAJE A 15 AMIGOS O CONOCIDOS EN EL PLAZO MÁXIMO DE DOS DÍAS y bla, bla, bla...porque de no hacerlo así, podría sobrevenirte un tiempo indeterminado de MALA SUERTE y bla, bla, bla..."
Pues mira. ¿Sabes qué hago yo con el puto gusano de la Capadocia?. *@¡*/º*, ¡OS LO PODÉIS METER POR EL C...!, ¡MECAGOENTODOLOQUESEMENEA!.
Claro que luego llega la segunda parte del asunto. El perrote que te envió el "meil" trampa está esperando, como agua de mayo, que le hagas un comentario al respecto para descojonarse en tu propia cara.
--Qué, Iñakito, ¿no viste mi correo?, ji, ji--.
Y yo, que ya he visto el mensajito repugnante, me hago el orejas y pongo carita de tonto.
--¿Correo?, no, no he tenido tiempo, chico. (Te jodes, hijoputa)--.
--Ah, (gesto de incrédula sorpresa), pues es muy guapo, te vas a partir el culo, ya me dirás...--.
--(¿Guapa una pedorreta camuflada tras la promesa de contemplar en paños menores a Scarlett Johanson?, ¡serás cabrón!). Sí, tío, en cuanto llegue a la oficina lo abro, ¿eh?, sin falta. (Anda y que te den, so mamón)--.
Es el signo de los tiempos y por muchas vueltas que le deis, hay una cosa clara : estáis jodidos. Por eso, a partir de ahora, he decidido sumarme al equipo ganador, (qué queréis). Así que, cuando me lleguen este tipo de mensajes, (bien a través del teléfono móvil, bien a través del ordenata), los reenviaré inmediatamente a mis peores enemigos. Bueno, y a algún amigo despistado, también, je, je. AQUÍ NO SE LIBRA NI DIOS. Hala.
















harukaze dijo
Ahora que iba a hacer un comentario , suene el móvil... Ea, Iñakito, hasta ahora.
15 Febrero 2008 | 07:02 PM