UN INÚTIL EN CASA

Esta entrada está dedicada a todos aquellos lectores, (obsérvese que no digo lectoras), que por su natural candidez y generosidad sin límites, están a punto de contraer matrimonio o de irse a vivir en pareja. Un paso decisivo en la vida del varón poco avisado que muchas veces resulta ser un fiasco morrocotudo.
No chavalotes, hoy no os voy a hablar de sexo, (para eso ya estáis mayorcitos), ni de técnicas románticas, (si no las habéis practicado a estas alturas, estáis perdidos), ni de psicología femenina, (no existe profesional en el mundo conocido que pueda explicaros con meridiana claridad las reacciones impredecibles de las tías). Lo que os vengo a exponer tiene más importancia de lo que parece y os servirá para conocer el terreno que pisaréis a partir de ahora. Al loro.
Lo primero que debéis saber es que las mujeres presuponen que todos los tíos somos fontaneros, electricistas o pintores de brocha gorda. Jódete y baila. Eso equivale a decir que los andaluces son toreros, los vascos pelotaris o los mexicanos, mariachis.
Mi caso personal constituye un buen ejemplo de todo lo contrario. Yo pertenezco a la especie del varón, (absolutamente), inútil. Un espécimen en vías de extinción. De hecho llevaba apenas dos meses casado cuando la Churri observó con extrañeza que jamás me limpiaba los zapatos...
--Chof, chof, chof, (sonido húmedo característico del calzado mojado)--.
--Pero, ¿se puede saber dónde vas con esa pinta, que parece que has estado metido en un barrizal?--.
--(Mirando los zapatos de soslayo), ¿tan mal están?. Si apenas se nota...(chof, chof...)--.
--Anda, pásales un trapo que van a pensar que tu mujer no te atiende...--.
--(Chof). ¿Yo?--.
--No, mi prima la de Huelva, no te digo...--.
--Pero Churri, si yo no he limpiado unos zapatos en mi vida...--.
--Pues ya estás aprendiendo, chavalín. A ver, repite conmigo, como en Barrio Sésamo. Esto se llama...--.
--¿...Betún...?--.
--Olé mi nene, (plas, plas), muy biennn..--.
--Oye, menos cachondeo, (chof, chof), que me marcho a casa de mi madre...--.
--Sí hombre, como que tu mamita va admitir devoluciones...--.
Claro que yo procedo de una época y de una sociedad en la que los tíos vivíamos de puturrú de fuá. ¡No pegábamos ni sello!. Todo el trabajo doméstico lo realizaban las abuelas, las madres y las hermanas. No es de extrañar que mi Churri alucinara en colores la primera vez que se fundió la bombilla de la lamparita de la sala. Recuerdo que era domigo. Mi santa se levantó de la cama y cuando accedió a la estancia contempló a su amado esposo sentado a la mesa, medio adormilado y en total penumbra.
--(Susto de muerte). ¡¡¿Te ocurre algo, te encuentras bien?!!--.
--¿...?--.
--¡¡Por Dios, díme algo...!!--.
--Ah, tranqui, Churri, es que se ha jodido la luz--.
--¿Se funde la bombilla y eres incapaz de cambiarla...?. No me lo puedo creer--.
--Coño, qué quieres... ¿que me de un calambrazo...?--.
--¡Virgen santa de Begoña...!, ¿nunca has cambiado una bombilla?--.
--(Ofendido). ¡Pues claro que no!, si ya lo decía mi padre : los electricistas también comen...--.
--Hala, ven "paquí", tontín, veeennn, (tirando de la oreja, "amorosamente"). Barrio Sésamo. Repite conmigo : BOM-BI-LLA--.
--Churri, no te lo digo más veces, ¿eh?. Como sigas en este plan de descojono, hago la maleta y me doy el bote...que esto ya comienza a ser una dictadura--.
--Juas, juas. ¿Pero ya sabes hacer una maleta...?--.
--Ehhh...(sonido ininteligible), ¡pero qué impertinente puedes llegar a ser, monina..!.--.
La más gorda la monté a los pocos días de casarnos. Llega el típico fin de semana y va la Churri y me suelta, así, a traición :
--Hay que limpiar la casa--.
--(Desparramado en el sofá). Vale, empieza cuando quieras que yo te espero viendo una peli del Chus Norris. Y tú tranquila que no tengo prisa. A las doce "oclok" he quedado con el Periko para tomarnos unas birras...--.
--Creo que no me explicado bien. Cuando digo que hay que limpiar la casa, quiero decir, que TENEMOS QUE LIMPIAR LA CASA. Barrio Sésamo, ¿lo captas?--.
--Hostia, ¿y yo qué hago?--.
--Pues mira, puedes empezar por hacer el baño.--.
--¡Cómo el baño!. ¿Y la taza también?--.
--(Suspiro). Es muy fácil. Coges el jabón y empiezas a frotar. ¡Ya verás lo reluciente que queda todo, chatin!--.
Y yo, ni corto ni perezoso, que agarro la jaboneta de manos y que comienzo a restregarla en el espejo, la bañera, el lavabo, el inodoro... y claro, veinte minutos después, ocurrió lo que tenía que ocurrir...
--¡¡DIOSS!!, ¿PERO QUÉ ES ESTO?--.
--Chica, tú dirás lo que quieras, pero brillante, lo que se dice brillante, no ha quedado. ¡Y mira que me he agachado y todo...!--.
--Pero, ¿qué producto has usado?--.
--Pues el jabón, tú misma lo dijiste...--.
--Me refería al producto específico para cuartos de baño, mameluco, anda, márchate, que no quiero ni verte..¡Y límpiate los zapatos!.--.
--Jolines, (chof, chof), cómo te pones por una nimiedad...--.
Y de cocinar ni hablamos. Aún no he aprendido a freir un huevo. Si es que nunca encuentro el momento...Todos los días, en función de los horarios laborales de cada cual, mi Churri me deja la comida preparada y yo me limito a calentarla en el microondas, (he desarrollado una técnica científica que te cagas). Y si hay ensalada, siempre tiene el detalle de adjuntarme un frasquito en el que ya están mezclados el aceite y el vinagre...(sí, qué pasa, puta envidia es lo que tenéis).
Sé que este artículo me granjeará alguna que otra enemiga, pero no me importa. Si esto sirve para aleccionar a las nuevas generaciones de hombrecitos, me doy por satisfecho.
Moraleja. Si no tienes ni puta idea de nada, sólo te restan tres opciones. No casarte y continuar vivendo en el hogar paterno, apuntarte a un cursillo acelerado de bricolaje y cocina o hacerte el patoso y el chapuzas, como un servidor. Siempre funciona. Las tías, con tal de que no pongas la casa patas arriba, prefieren que te pires al bar.
Eso sí, labores trascendentales como bajar la basura o pasar el plumero, son las más adecuadas para el hombre del siglo XXI. Con la excusa de la basura siempre te puedes escaquear, ("he tardado un poco, porque me encontré con Marianín, fíjate qué casualidad, y me invitó a un par de cubatas..."). Y ahora hablando en serio. ¿Hay algo mejor que hacer el chorra en gayumbos, simulando dirigir con el plumero- batuta, a la Filarmónica de Berlin mientras escuchas la Quinta de Beethoven a todo volumen...?. ¡Qué guapo!. Con un poco de suerte, la parienta te echará de casa por escándalo público y podrás irte de mambo.
Y vosotras, queridas féminas, os preguntaréis, ¿cómo tienes la cara de escribir esto en los tiempos que corren?. Muy fácil. Os aseguro que ser varón hoy en día, equivale a ser un héroe de la antigua Grecia. Ya no os conformáis con que seamos simples y básicos heterosexuales. Ahora, además, debemos ejercer de metrosexuales, de amantes solícitos y sensibles, de tipos cariñosos y con sentido del humor...¡y además estar limpios y aseados las 24 horas del día!. ¡Coño!, que somos humanos...
Hala, majetes, algún día me lo agradeceréis. Ah, y si por un casual decidís tener hijos, no les dejéis ver "Barrio Sésamo". Es un consejo de amigo.













Fernando dijo
Suerte tu que has vivdo asi....
Mi madre ,republicabna convencida...me enseño de todo....
Ufff,creo q por eso me fui a vivir solo :o)
Buena noche iñaki
19 Febrero 2008 | 07:56 PM