EL DÍA QUE DECIDÍ SER NEGRO
(Todas las ilustraciones son obra del maestro ROBERT CRUMB).
Pues sí, amiguitos. Como lo estáis leyendo. Soy negro. Ya sé que nunca os lo hubiérais imaginado y tal, pero no puedo engañaros por más tiempo. Así como suena : NEGRO. Pero no un negro cualquiera, tirando a mulatillo, no. NEGRO DE COJONES, hasta la médula. ¿Perdón?. ¿Cómo decís?. ¿Vasco, de Bilbao?. Sí, claro. ¿Y eso qué tiene que ver?. Ah, vale. Que no lo entendéis. Tranquis, que os lo explico en un santiamén.
Para que nos entendamos. Yo soy negro desde los 17 años, más o menos. La primera vez que ví a Chuck Berry se me cayeron los gayumbos al suelo de la impresión. Después vinieron tíos de la talla de T. Bone Walker, Miles Davis, John Coltrane, Memphis Slim, John Lee Hooker, Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Tony Williams... Qué queréis. Yo flipaba, (y aún flipo), con todos estos monstruos del blues y del jazz.
Así que ni corto ni perezoso, una vez constatada mi irremediable negritud, decidí comunicárselo a mis viejos. (No fuera a ser que el típico cotilla les diera la noticia antes que yo).
--Aita, ama, ¿tenéis un momentillo?. Me gustaría hablar con vosotros.
Ya os digo desde ahora que mis padres, conociendo el paño, pensaron lo peor : "seguro que este gilipollas ha dejado embarazada a alguna ilusa, o se ha metido en la ETA, o ha suspendido el curso, o es gay, o se nos marcha al seminario, o se dedica al tráfico de armas, o anda con drogas, o tenemos a un proxeneta en casa, o...".
--Ejem. Antes de nada deseo agradeceros la enorme confianza que tenéis depositada en mí. (Sólo les faltó relacionarme con la trata de blancas...). Sé perfectamente que la noticia no os va a hacer mucha gracia pero quiero que seáis los primeros en saberlo.
--¿...?.
--Queridos progenitores. He descubierto que soy... ¡negro!.
--¿...?.
--Negro, joder, negro...
--¿Cómo Antonio Machin?.
--Bueno, como Machin no, pero negro. Desde ahora podéis llamarme Chus.
--¿Chus, cómo que Chus...?.
--(No, si al final hay que explicarlo todo). Sí, hombre. Chus... ¡Cómo "Chus" Berry!.
--(Mi padre pone cara de circunstancias mientras se dirige resignado a su santa). Mari, no sé cómo has educado a este merluzo, (ni quiero saberlo), pero, (definitivamente...), ¡TU HIJO ES TONTO!.
--Eeeehhh, un respeto, no empecemos con el racismo, que ya os veo venir...
Desde entonces no he parado, ¡doy el pego a tope!. Además soy moreno y tengo el pelo rizado y eso siempre ayuda. Vamos, que veo un negro por la calle, (y después de abrazarlo, como corresponde a un hermano de raza), ¡me solidarizo con él echando hostias!.
--¿Y tú de dónde eres, colegui?.
--De Dahomey.
--¡Qué guapo!. ¿Y no serás músico, por un casual?.
--Pues va a ser que no. Trabajo en la construcción...
--Mecagontó. Pero algo tocarás, seguro.
--Sí, el concierto en do mayor para pico, pala y hormigonera, no te digo...
--Es igual. Seguro que te explotan por el mero hecho de ser negro. ¡Panda de fascistas!. Mira. Te voy a dar el teléfono de mi amigo Ramón, el del sindicato. Se van a cagar patas abajo, ya lo verás...
--(Acojonado). No, mejor déjalo que no quiero líos, no vaya a ser que me den el boleto y me expulsen del país.
--Coño, hay que ver como está el asunto...Y encima con amenazas. Si es que nos tienen puteados, "broder"...
--Pero si tú eres blanco...
--¡¡Pero qué dices, chaval!!, eso es que no te has fijado bien. Escucha, escucha. (Entonando a lo Louis Armstrong) : "Georgiaaaa, Georgiaaaa, Georgiaaa on my mindddd...".
--¡La Virgen, qué horror!, de esta me vuelvo a casa...
Si es que la cosa está más clara que un ático. Los negros somos los putos amos, los creadores de la música actual. ¡El copón bendito!. Bueno, y en lo que se refiere al ligoteo...¡¡estoy que me salgo!!.
--Churri, no te lo había comentado pero aquí donde me ves...¡¡Soy negro!!.
--(La Churri, alucinada). ¿Cuántos orujos dices que has bebido?.
--Nena, que te lo digo en serio.
--¿Negro tú?.
--Sí, lo que pasa es que tengo pinta de vasco blanco, pero es pura fachada, sólo para despistar...
--Anda, Iñakito, no me vaciles a estas horas que ya te conozco en la intimidad.
--¿Qué quieres decir?.
--Pues que tu volumen genital no es precisamente el de un negro...pero, ¡ojo!, a pesar de todo, te quiero igual...
--¡¡Churri!!...(Snif).
--Esto te pasa por preguntar.
--Diosss...
En fin, ya veis que el apartheid de los cojones me ha acarreado más de un disgusto. Pero me da igual. Cualquier día me opero como el Maikel Yacson, pero a la inversa, juas, juas. ¿Y la ropa?. Desde que soy negro, ¡me atrevo con todo!. Americana naranja, pantalón verde, calcetines rosas y corbata azul turquesa. ¡¡La repanocha!!.
--¿Pero se puede saber donde vas con esas pintas?.
--Al garito del Mobutu, que ha organizado una fiesta vudú.
--¿Y ya te has mirado al espejo?.
--Churri, perdona que te lo diga pero no tienes ni puta idea. ¡Si lo mío es pura discreción y elegancia...!
--Pues como irán vestidos los demás...¿Sabes a quién te pareces?.
--(Emocionado). ¿A Denzel Washington?.
--No. Al cantante de Boney M.
--¡¡Macagonlapenamora...!!. ¡¡Puta envidia es lo que hay...!!.
Es igual. Me la refanfinfla. Soy negro por decisión propia y me moriré siendo negro, con la misma dignidad que un guerrero Massai. Aunque le joda a más de uno. A tomar por el culo. Y para que veáis que no me corto ni una cala, aquí os dejo con un artista de lujo. Nada más y nada menos que con otro blanco que, en el fondo, es más negro que el sobaco de un grillo : Paul Simon.
La canción, "Diamonds on the soles of her shoes", es uno de los temazos pertenecientes a su mítico trabajo, "Graceland". El vídeo está grabado en Harare, (Zimbawe), y en el colaboran músicos sudafricanos de la talla de los Lady Smith Black Mambazo. Puro vicio. Por cierto que este concierto le supuso al bueno de Paul más de un quebradero de cabeza. En Sudáfrica aún gobernaban los racistas...
Ah, y fijaos bien porque en la peli también salgo yo, je, je. Colaboro con el coro de los Mambazo. Soy el tercer negro empezando por la izquierda. Pero esta sencilla anécdota forma parte de una curiosa historia que os contaré otro día. Ahora lo que corresponde es prestar atención a la maravillosa llamada de África mientras movemos el esqueleto.



















marianalaaldeana dijo
Jeje, mira el artículo que acabo de publicar.
Negro o no, escribes como los ángeles, en este caso los de Machín.
Un beso negro... no, esto no, un beso sin más.
26 Mayo 2008 | 08:21 PM