¡¡ÑAM, (slurrpps), ÑAM...!!
Ser vasco imprime carácter, chavalotes. Os lo juro por lo más sagrado. Hasta el punto de que cuando nací, mi padre, (que estaba en el estadio de San Mamés, sufriendo con el Athletic, para variar), telefoneó al término del partido para preguntar : "¿Qué ha sido?". A lo que la enfermera replicó sin inmutarse : "Enhorabuena, ha tenido usted un pene con boina".
No, no os descojonéis, que no es broma. En cuestión de papeo, sin ir más lejos, los vascos somos la rehostia. Nosotros no comemos para alimentarnos, que va. Deglutimos porque es algo que se nos da de puta madre. Igual o mejor que jugar a pelota, partir troncos, levantar pedruscos o remar hasta caer extenuados.
Por ejemplo. Si a un vasco le decís : "Y tú, Imanol, ¿qué prefieres, hacer el amor con Paz Vega o arrimarte a una buena merluza en salsa verde?". Pues eso, que la cosa está clara. Imanol se jalará la "pescadilla" sin decir ni mú y no hará ni puto caso a la susodicha, (por más que baile la danza del vientre en topless, que todo no va a ser sexo y despiporre).
Pero ojo, que comer en Euskadi y en Navarra no significa ponerte hasta el culo de besugo, txuletón, marmitako, alubias o bacalao. ¡Hombre!, no somos tan brutos. Que quede claro que los vascos sabemos estar y comportarnos. ¡Faltaría "plis"!. Nuestro protocolo es tan estricto que para sí lo quisiera la mismísima Reina de Inglaterra, (of course).
De hecho, la tertulia cultural y respetuosa es fundamental. ¡Casi tan importante como la propia manduca!. Pero...¿de qué hablamos los vascos en la mesa?. Ajajá, amiguitos. Me alegra que me hagáis esta pregunta...¡¡DE COMIDA!!.
--Estas kokotxas no están mal peroTxomin las prepara mejor. El otro día, (Kepa, sírveme un poco más, ñam, ñam), comimos en el txoko de Gorka unos txitxarros cojonudos, frescos, frescos, (ñam, ñam y ñam).
--Buah, dónde estén los txipirones que hizo Julen el mes pasado...(ñam, ñam).
--Sí, pero nada que ver con las pochas de Aitor, (ñam y más ñam), ¡si hasta se me saltaron las lágrimas...!
--Bueno, ya vale de cháchara, ¿sirvo ya las angulas?.
--Joder, ¿y los caracoles?.
--Los caracoles los comeremos después de la porrusalda...
--Vale, pues entonces vete calentando la txistorra...
--Si es que no tenéis fundamento, ¡la órdiga!, hacía tiempo que no asistía a una cena tan floja...Al final acabaremos de hambre...¡Larrauri coño, no te distraigas y acércame el txangurro!.
--Ya va, ¡cagüensós!, pero primero vete comiendo el cordero, que luego se enfría y no quiero líos...
Es lo que hay. En general, los vascos somos de natural triperos. Y eso que, en los últimos tiempos, con eso de la nueva cocina y tal, la cosa se había amariconado un mazo...Coño, ya me diréis...pasar de las sardinas asadas a tutiplén, a las sardinas en papillot a las hierbas salvajes deconstruídas en copa de cava, fue un truma difícil de digerir...
--Macagonlapenamora...Periko, ¡¡no vuelvo a este restaurante en la puta vida...!!.
--Lo que pasa, Iñakito, es que eres un ordinario que no sabes apreciar la creatividad de los chefs de la nueva ola...bourrpss, (eructo de gastrónomo indignado, de tres segundos de duración).
--Manda cojones, 300 euros por un puré de pescado y cuatro centímetros de entrecot...No le he pegado fuego al chiringuito porque me he dejado el mechero en casa...
--¿Y lo chulos que estaban los platos, bourrppss?. ¡Menuda decoración!.
--Venga, tira "pa fuera" que yo sí que te voy a decorar la cara...
Lo reconozco, quizá soy demasiado tradicional, pero no hay cosa que más me joda que no saber qué es lo que estoy comiendo.
--Mesié, lo que va a degustar a continuación es una sopa de ave aderezada con virutas de jamón ibérico, (¡que te cagas!), levemente acariciada por un golpe de verdura y envuelta en aires rurales traídos de la ribera navarra, (juas, juas).
--(Comentando por lo bajinis). Oye Periko, ¿tú ves el jamón por alguna parte?. Esto es un aguachirle inmundo, si no hay más que olerlo...
--(Slurrppss, slurrppss), come y calla, sólo de pensar en la factura que nos van a meter, bourrppss, ¡no dejo ni gota!.
--¡Mecagontó!. En cuanto salga de este antro me voy a la primera hamburguesería que vea abierta...
--¡¡Iñakito!!.
--¡Ni Iñakito ni leches en vinagre!. Tengo el colesterol indignado con tanto pijerío progre...
Otra cosa que me pone del hígado son esos restaurantes extranjeros especializados en dar gato por liebre, (y no me refiero a los chinos). Si voy a un mexicano, me gusta ver mexicanos, lo mismo que si voy a un italiano, me gusta ver italianos. ¿Es lógico, no?, tampoco es pedir demasiado, digo yo...
(¡¡¡Estas sooon las mañanitasss que cantaba el Rey Daviz...!!!).
--¡Mecagonsanpitopato, Periko!, con estos Mariachis no hay quien coma tranquilo, joder...
--Macho, te quejas por todo. Lo normal en un restaurante mexicano es que nos canten unas rancherillas...bouurrppss.
(¡¡¡...Despierrrta, mi bien despierta, mira que yamanecióóó...!!!).
--Vamos, no me jodas, Periko...
--¿Bourrppsss?.
--Pero si el tío del guitarrón es mi vecino Gonzalitos, el muy cabrón...¡¡ese de mexicano tiene lo que yo de noruego...!!.
--Bueno, ¿y a tí qué...?.
(...ya loss pajariiillos cantan laluna ya se metióóó...)
--¿Cómo...?. ¡Y el de la trompeta es el Remi...ayvalavirgenmecagonlalechequelandao, si hasta lleva un bigote postizo...!.
--Es que no te había comentado que este chiringuito es mexicano, pero su personal es autóctono, bourrppss, ya sabes. Hay que ir con los nuevos tiempos...
--¿Y dónde han aprendido estos a cocinar burritos, ¿en Santurce?. Anda y que les den. Paga tú que no quiero montar el pollo. Hala, con Dios.
--Desde luego, bourrpps, cómo te pones por una nimiedad...
(¡¡¡...hoy por ser tu cumpleañosss telas cantamossa tííí...!!!).
--(Dirigiéndome a grito pelado a todo el comedor sin excepción). ¡¡Y además no es mi cumpleaños, que lo sepáis tú y estos Panchovillas de medio pelo...¡hijoputas, falsarios...subcomandantesmarcosdepacotilla...!
Conclusión : ¡Cómo en casa, no se come en ningún sitio!, os lo digo yo, que durante muchos años, me he visto obligado a mover el bigote en los sitios más inverosímiles...
--¿A qué sí, Churri?.
--Hombre, visto así tienes razón, pero ya podías echar una mano en la cocina...
--Mi amor, la artista eres tú, yo jamás osaría usurparte ese privilegio...
--Mucha cara es lo que tienes.
--(Cogiéndola por la cintura). Anda, tocinito de cielo, ve friendo esas croquetitas que tengo más hambre que Dios talento, ejem, ...¡¡pero qué manos tienes, chata!!.
--Engañador...juas, juas...
--(Retirando bruscamente mis manos de su cintura). Vale. ¡¡Hala, Periko, pasa "padentro" con los colegas que aquí, mi Churri, se va a preparar un menú que te va a saber a teta de novicia...!!.
--¿Einnn?, ¿y me traes al comilón de Periko, con toda la cuadrilla de impresentables, sin avisar?.
--Hombre, bourrppss, yo...
--¡Pero Churri, si lo tuyo es la improvisación y la creatividad culinarias...!.
--¿Sí?. Pues mira cómo improviso. Aquí os quedáis. Si queréis comer, ¡ahí tenéis la cocina!. (!BLAMMM!, portazo a la bullé).
--(Desolado). A ver Perikín, ¿dónde vamos?.
--Yo creo que "El mariachi afónico", tampoco estaba tan mal...bourppss...
--...El de las mañanitas de los huevos...
--...Bourrppss...
--Desde luego Periko, los sacrificios que tiene que hacer uno para conservar su matrimonio...
--Ya te digo...pero esta vez pagas tú.
--Bourrppss...
--¿EEEHHH...?.
--Que sí, que pago yo...














marianalaaldeana dijo
Bien, vale, Iñakito, hablaré con Jesús para que lea este artículo y la próxima cena en su sociedad sea a tu gusto.
Porque esto es una indirecta, ¿no?
Un beso, guapo.
18 Junio 2008 | 06:53 PM