Hay días en los que es mejor no levantarse de la cama. Tú no lo sabes pero la cosa es que, al parecer, entre ronquido y ronquido, se te ha quedado una cara de gilipollas que espanta. Pero bueno, esto no lo afirmo yo, no señor. Lo dicen, y bien clarito, toda esa gente "buena" y "caritativa", (por los cojones), que todos conocemos y, sobre todo, padecemos de vez en cuando. Ahora, una cosa os voy a decir...¡a mí me la suda!. Desde hace algún tiempo utilizo un método infalible : ¡¡El noble arte de la diplomacia!!.

--Joder, Iñakito...¡¡Vaya cara de "giliposhas", tienes hoy!!. Eso es que no has pasado buena noche...

--Natural, no he pegado ojo. Me la he pasado soñando que tu padre trabajaba de travesti solícito en el barrio chino de Bilbao...

Al principio me cortaba mogollón. Pero ahora, serán cosas de la edad, ya no me callo con todos esos impertinentes que tienen menos delicadeza que Hugo Chavez en una convención de filólogos gays. Me refiero a ese tipo de hijos de puta que cuando te ven por la calle no te saludan como todo dios, que va...Lo suyo es meter el dedo en la llaga o lo que es lo mismo : hacer leña del árbol caído.

--Coño...¡¡menudo pedazo de grano que te ha salido en el centro exacto de la punta de la nariz...!!, (juas, juas). Te habrás dado cuenta, ¿no?.

Y tú, que estás que muerdes, que has agotado todas las cremas y ungüentos habidos y por haber y aún así, tienes que ir a currar por imperativo salarial, LE METERÍAS UNA PATADA EN LOS HUEVOS QUE TE CAGAS...pero como eres una persona educada y dialogante, (más diplomático que el Moratinos ese), vas y te conformas con susurrarle delicadamente al oído :

--Paquillo...

--¿Lo qué?.

--Acabo de estar con tu santa...

--¿Cómo con mi santa?.

--Sí, en el "Gato Negro"...

--¿EINNNN...?.

--Ehhh, ehhh, alto ahí, chavalote... no te mosquees, que no es lo que parece... la pobrecilla ha estado de lujo, que digo de lujo...¡¡inmensa!!, ¿eh?, ¡muy profesional!. Hala, malpensado, (haw, haw), a seguir bien.

Al principio, la Churri se mosqueaba un mazo, pero a mí plim. Si no quiere empaparse del auténtico espíritu diplomático, peor para ella...

--Desde luego, parece mentira...No, si al final va a tener razón mi madre...

--¿Tu madre?, ¿y qué dice tu madre?.

--Pues dice que eres un macarra...

--Ah sí, ¿eh?, pues ahora va a sabe tu señora madre lo que pienso de ella, mecagontó...Macarra yo...¿será posible?, con lo finolis que es uno...

--Señor, perdónale porque además de macarrilla es un tontizo que no sabe lo que hace...

--¡¡Churri que te he oído!!. ¿A qué te suelto cuatro frescas...?.

Al fin y al cabo, mi modo de responder a esta banda de ineducados, es darles a probar su propia medicina...

--Has engordado, ¿no?. Te veo...como más fondón...

--Tú, sin embargo, te mantienes en tu peso...Eso sí, entre las canas y las arrugas, ¡te has echado 15 años encima...!.

--¡Gloups!.

--Pero tú tranqui, ¿eh?, seguro que a partir de ahora, como estás tan interesante, las chatis se te van a comer vivo, suponiendo que te quede algo de potencia sexual, (más haw, haw). Hala, (ejem), a mamarla...

Bueh, y en el curro es igual...ya no me dejo pisar por nadie. ¡¡Anda que no tengo acojonado al Señor López, el de archivos!!, siempre tan desagradable, el muy cabrón.

--Qué, Don Iñakito, a pasar la mañana, ¿no?. Pues le advierto que Don Ramiro ya ha hecho los tres crucigamas y los tres sodokus de rigor, así que ya me dirá en qué va a emplear su tiempo...

--Pues mira, López, así, entre tú y yo, me vas a bajar al kiosko y me vas a traer el Marca, El País, El Mundo y el Play Boy, que hoy estoy un poquillo estresado...

--¡Y un jamón!, de esto se entera el Director General...

--Ah sí, ¿eh?. Pues ahora mismo telefoneo a tu mujer y le cuento tu "affaire" con el Señor Gonsalves, el portugués sandunguero de la tercera planta...

--REGLOUPS...

--Hala, López, rapidito que tengo mucho que hacer...Ah, y ya de paso...me vas a subir un cafelito y un paquetillo de "güiston", ¡y ápúntalo en la cuenta, "machoman"...!.

Bueno, ya veis que soy un hombre nuevo. Espero que, a partir de ahora, saquéis provecho de la diplomacia, una disciplina que no sólo resuelve los conflictos más complicados, sino que además relaja un montón...

--¿A qué sí, López?, haw, haw...

--Brrrffsss...

--No, si al final, tendré que hablar con Gonsalves, que está usted muy rebelde...