NO PASA NADA

(Atentado de ETA contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Vic. 1.991. Fotografía : Pere Tordera)
(Dedicado a todas las víctimas de ETA y muy especialmente a Ignacio Uria, asesinado en Azpeitia, Gipuzkoa, el pasado 3 de diciembre)
Un atentado mortal dura lo que tarda la lluvia en escampar, apenas tres o cuatro días. Al principio es un mazazo, un big bang ruidoso y gigantesco. Pero al final, la sangre derramada siempre termina diluyéndose por las alcantarillas de la vergüenza.
Hoy como ayer, en Azpeitia, muy pocos hablarán de Ignacio Uria. De hecho, (me refiero a los vecinos, a los ciudadanos de a pie), sólo unos cuantos se han atrevido a expresar su repulsa en público. Quizá se trate de miedo, quizá de cansancio, quizá de egoísmo. Quien sabe...
Nos hemos acostumbrado a mirar hacia otro lado, a simular que nada ocurre, a convivir con el horror, como si la crueldad formara parte natural de nuestro quehacer cotidiano.
Salvo contadas y honrosas excepciones, hace ya muchos años que los vascos somos ciegos, sordos y mudos. Un pueblo autista, incapaz de atajar un cáncer que los políticos no saben, o no quieren, extirpar.
Por eso, las víctimas de ETA siempre resultan incómodas. Tienen el don de la inoportunidad. Irrumpen de pronto, sin avisar, inquietan nuestra plácida monotonía y alteran nuestras adormiladas conciencias.
Los familiares de los asesinados saben que combaten en inferioridad de condiciones en una guerra injusta, totalitaria e irracional, perdida de antemano. Cuando se apagan los focos de las cámaras y desaparece el ruido mediático, las viudas y los huérfanos se quedan solos y derraman lágrimas inútiles para las que nunca existirán pañuelos suficientes.
Y mientras ellos lloran, el pueblo retorna a sus asuntos habituales, convencido de que todo ha sido un mal sueño. Por fin ha dejado de llover y la calle rebosa de la falsa alegría que precede a las fiestas navideñas. Al fin y al cabo, no pasa nada. Nunca pasa nada...
















diasazules dijo
Unas fiestas de Navidad que la
familia Uria no olvidarán.
Recuerdo cuando eramos jóvenes
y mataban a alguien estabamos
dias y semanas hablando de ello,
ahora parece que nos hemos
acostumbrado y sólo es noticia el
día que ocurre.
BESOS
7 Diciembre 2008 | 08:20 PM