
Hay frases lapidarias, redondas y aparentemente inocentes que, en el fondo, tienen más peligro que De Juana Chaos alternando en una sede del P.P. Un "purparlé" : ¿Sería usted tan amable...?, ¿tiene un minuto...?, ¿me permite...?.
Al loro. Si alguien, super educado y generalmente encorbatado, os suelta cualquiera de estas coletillas, estáis jodidos, amiguetes. Sobre todo, si el interfecto ha acudido a buscaros a vuestro propio domicilio...
Pero no siempre fue así. Hace años, (la juventud, ya se sabe), me encantaba recibir este tipo de visitas. Mi especialidad eran los Testigos de Jehová, pobrecillos...Imaginaos al Iñakito de entonces. O lo que es lo mismo : un descerebrado semi desnudo, colgado que te cagas, con la música a tope, abierto a todo tipo de experiencias paranormales y con ganas de marcha salvaje...¡Para mear y no echar gota!.
--(DING-DONG...DING-DONG).
--(Sonido The Doors a todo trapo). ¿Einnnn...?.
--(Ostia, qué careto de asesino en serie...). Buen día, caballero...¿el señor de la casa?.
--(Semivomitona en do mayor). Booouuurgggsshhh...
--(Los dos visitantes no salen de su asombro). Esto...sólo será un minuto. Le traemos la Biblia...
--(Igual de alucinado que San Pablo tras caer del caballo). ¡Cómo la Biblia!, grrfffllllssss...!.
--Sí, la Biblia de los Testigos de Jehová...
--¡¡Ayvadiós!!, pero si la Biblia verdadera está aparcada, (junto al Quijote), en la librería de mis viejos...
--(Un poco mosca aunque cortés). Me temo que no me ha entendido bien, amigo. Me refiero a las "auténticas" Sagradas Escrituras...
--¡...Las suyas!.
--Las nuestras...sí, pero...
--Ni pero ni pera. A ver...¿Por qué este libraco es el bueno y el mío es el malo?.
--(Confundido aunque cordial). Hombre, yo...
--¡Qué pasa!, ¿es que han tenido una revelación?.
--Bueno, en realidad...
--"Halapadentro", que vamos a debatir...
--(Acojonado aunque correcto). Gloupss, lo dejaremos para otra ocasión, tenemos un poco de prisa...
--(Introduciéndoles a empujones en el salón comedor). Nada, hombre. Sí sólo será un ratillo, ¿hace un cubata?, ¿un canutito?. Ehhh, maría de primera, que aquí sólo se fuma lo mejor...Y hablando de teología...¿Qué opinan ustedes de San Fermin?, porque ese sí que era un santo cachondo, juas, juas...¿Y de San Pitopato?. ¿Existe realmente o es sólo una leyenda urbana?.
--(Seriamente preocupado aunque pacífico). Déjelo, de verdad, charlaremos en otra ocasión...
--(Agitando el picador de hielo). ¡¡¡MECAGONTÓ!!!, DE AQUÍ NO SE MARCHA NI CRISTO. Y si no, no haber venido, coño.
--(Sudoroso aunque resignado). Ayúdanos en esta hora amarga, Jehová...
--¡No jodas que también te llamas Jehová,,,!. ¡Qué casualidad!. Chavalote, ¡eres la ostia!. Oye, volviendo al tema...¿y qué me tienes que decir de San Apapucio?. Con ese nombre, seguro que es milagroso, el muy jodío...
En fin, qué tiempos aquellos...Vivíamos la época del tardo franquismo, del contraste de pareceres, qué queréis. En el fondo no éramos malos chicos, si acaso un poco inocentes.
Todavía hoy, me suelo cruzar con algunos de estos "misioneros". Pero si llaman a mi puerta, ni les abro. A mis años estoy bajo de defensas y quién sabe...¡Lo mismo acabo siendo obispo protestante o mormón polígamo...!. Hey, ahora que lo pienso, no estaría nada mal...¡¡Lavirgen, yo casado con tres o cuatro titis...!!. ¿Cómo lo veis?. ¡Qué guapo!. Se lo consultaré a la Churri, a ver qué opina...

Joder, Kili...vaya historia la de tu abuela...Hay qué ver cómo comen el coco a la gente. Un besazo.
Je je... que genio mozo! Te ha quedado un post estupendo, me has hechoreir como nunca. Muackkskss
En mi casa tampoco entraban porque mi padre los despachaba rápido diciéndoles que ya tenía esa Biblia y que ´los conocía de cerca.
Y es que una hermana de mi made se pasó a ellos porque su marido la convenció.
En fin, mejor no dar vueltas al asuntillo. Pero cuando mi abuelo cumplió 90 años y le hicimos una comida, su hija no consintió en venir porque no celebran los cumpleaños.
Cuando murió mi tío, mi tía se suavizó y ha acudido a la mayoría de las bodas...siempre desde atrás.
Ahora están más apagados pero fueron una verdadera plaga.
Ahora la plaga son las llamadas telefónicas y que os quieran hacernos creer que nos van a reglalar el mundo...
Ya me enrollé.
Besitos
Durante años viví en un edificio de 6 vecinos, el del bajo, un encanto el y su mujer, militantes fervoroso del PCE, en el 1º nosotros y los del piso de arriba, una pareja ácrata que no habían pisado una iglesia ni para la primera comunión, las tres puertas se abrían a la llamada y se les dejaba hablar con respeto, para luego indicarles nuestra cualidad de ateos redomados, el resto del vecindario eran matrimonios de una media de 75 años que no abrían la puerta a desconocidos; cuando alguna vez nos visitaban y después de subir penosamente los pisos, sin ascensor, jejeje, yo esperaba tras la puerta para oír los comentarios, siempre los mismos “Vaya vecindario, apunta que no volvamos más por aquí”...
Besos
Un besito, Mis. Buena semana.
Bufff, qué mal rollo, Mayte...Feliz semana , amiga.
Ja, ja, Alma...tu vecindario era como la 13 Rue del Percebe...un besito y buena semana.