Escribo este post con una sóla mano, igual que los pianistas talentosos interpretan una sonata de Beethoven con el dedo índice o mismamente con la minga. Aunque en mi caso, no se trata de una cuestión de destreza innata sino más bien de una minusvalía ocasional : tengo inutilizada la zarpa izquierda desde el pasado domingo.

Y lo peor de todo es que no sé cómo ocurrió. Debió suceder mientras dormía la siesta. Mi muñeca izquierda quizá se espachurró, víctima de una mala postura, (seguramente la aprisioné con mi cuerpo serrano), y cuando desperté, además de una hinchazón desmesurada, sentí un dolor intenso que a día de hoy me trae por la calle de la amargura...

¡Ostia!, me dije...menuda avería, ¡y sin comerlo ni beberlo...!. Porque una cosa está clara. Si te jodes la muñeca después de una noche de sexo desenfrenado o de mambo etílico, el incidente está plenamente justificado.  Has desfasado mogollón, terminaste cantando rancheras con los gayumbos en la cabeza y no te acuerdas de nada. Olé tus huevos.

Pero no es el caso. En esta ocasión, me acosté solo, sin nada mullido que palpar y encima me desperté hecho unos zorros...¡no hay derecho, coño...!.

Y luego está lo del médico...Para eso, las mujeres son únicas...Si fuera por ellas, te hacían la autopsia en seco, más que nada para descartar hipótesis...

--Ya estás vistiéndote, que nos vamos al consultorio...

--Conmigo no cuentes...El día que me mire un médico, vendrá del brazo del cura...

--¿Pero no ves que tienes la muñeca como una patata?. Te tiene que doler un montón...

--Churri, parece mentira que no me conozcas...yo soy como el viejo boxeador que encaja los golpes en silencio, sin inmutarse, consciente de su fortaleza mental...

--Pues te estás retorciendo como una serpiente...

--(Hummmpffff...). Tranquila. Es un viejo ejercicio oriental de auto control...

--Vale Lao Tsé, pero al final habrá que amputar...

Es cojonudo. Hasta que no te pasa, no sabes lo jodido que es vivir con una mano. Al principio me aseaba mal que bien. Pero desde hoy mismo, me he convertido en un bebé cabreado.

--A ver, date la vuelta que te voy a limpiar el culete, ji, ji...

--Churri, compórtate que esto no tiene ni puta gracia...

--(Pringando la esponja de jabón). Y ahora el pajarito, ji, ji...

--Mecagontó, quién me ha visto y quién me ve...ya no me queda dignidad...

--Pues en casa, se partían de risa...

--¿¡SE LO HAS CONTADO A TUS HERMANAS!?.

--Pues claro.

--Diosssss...

--Anda, sé bueno que luego te compraré un tebeo y unas chuches, ji, ji...

--Snifff...

Pasan las horas y los días y sigo inválido...y eso que me aplico una pomada buenísima que me ha recetado mi colega Periko...Un nuevo medicamento de vanguardia que va a revolucionar la industria farmaceútica europea...

--La repanocha, macho, lo que yo te diga, bourrppsss, (eructo cervecero de tres segundos de duración). La fabricamos en el pueblo y funciona que te cagas...

--Joder, pues yo no noto nada...

--Lo que pasa es que no tienes paciencia, bourrppsss...

--Y además apesta a gato muerto...

--Natural, bouurrppsss, ¡está hecha con vísceras de animales...!. Me la suministra Jesusín, ejem,  el carnicero...

--Periko...

--¿Bouurrppsss...?.

--"Lalechequetandao"...¿Y has sido capaz de cobrarme 100 euros por este potingue?.

--Coño, será porque lo vale...bouurrppsss...Al Manolo le quitó un herpes...aunque por poco se queda ciego, el muy jodío, juas, juas...

--Además de manco, soy gilipollas...

--Ya lo siento, chaval. Para eso no tengo ungüentos mágicos...bouurrppsss...

Mi vida se ha convertido en un infierno...el roce conyugal se ha acabado para mí y las comidas y las cenas no tienen nada que ver con los placeres de la buena mesa. La Churri me tiene que cortar los alimentos en trocitos...

--¿Para quién es este filetito?.

--Para tu prima, la de Huelva...

--(Haciendo el avión). Abre la boquita, brrrroooouuuummmm...¡Huy qué rico!.

--Ñam, ñam, nena, te estás pasando cuatro pueblos...

--Ji, ji...

En fin. Si veis que no comento mucho, disculpadme. Pero es que escribir en estas condiciones es un suplicio. Y eso que no he cogido la baja...prefiero estar currando a tener que ejercer de niño de teta o de amigo tontizo.

Al menos, mi jefe tiene la delicadeza de reirse a mis espaldas...