LA EDUCACION ES UNA LACRA

Hay frases lapidarias que a uno se le quedan grabadas a sangre y fuego. El español es rico en refranes y dichos de todo tipo, ya lo sabéis.
Incluso el inagotable repertorio de tacos y juramentos no tiene parangón en el vasto listado de idiomas del mundo mundial.
Una de los dichos que más y mejor utilizo en mi vida cotidiana es el siguiente : "La educación es una lacra"
Con un par. La primera vez que lo escuché, me llamó la atención de inmediato.
O sea, que nos hemos tirado la ostia de años siendo amables y considerados con el prójimo y la prójima, que nos hemos tirado mogollón de lunas cediendo el asiento del bus a venerables viejecitas, que nos hemos tirado el recopón de veranos intentando dialogar y no meterle un viaje al hijoputa que pretendía levantarte el ligue del momento (con lo que te había costado, cagontó...)
Y todo esto, ¿para qué?
Me alegro que me hagáis esta pregunta, amiguitos. Sencillamente, para nada.
Et pour quois?
Pues porque la peña, en general, se ha echado al monte y pasa de todo y de todos. Y si no, echad una ojeada al ganado que pasta en nuestras calles y plazas. ¡Lo más egoísta e interesado que ha parido madre!
Aquí, cada uno va a lo suyo y le importa un pimiento si te violan a las 12,35 del mediodía en la Puerta del Sol o te atracan a las 2 o´clock en plenas rebajas del corte escocés.
Viene esto a cuento de una circunstancia curiosa que me viene aconteciendo desde hace unos días.
Resulta que tengo un vecino o vecina, el muy cabrón o cabrona actúa parapetado tras el más cobarde anonimato, que se dedica a arrancar de mi buzón, el letrerito de marras en el que suele figurar el número y la mano del piso, y el nombre y los apellidos de su ocupante.
Como vivo de alquiler, y a diferencia del resto de la comunidad no dispongo de una placa elegante, me conformo con mostrar la recurrente tarjeta de visita en la que ya constan los datos personales correspondientes, para alegría y solaz del sufrido cartero.
Pues bien. A este o a esta fascista, no le mola mi sistema, probablemente porque mi humilde cartoncillo desentona de la proverbial y distinguida uniformidad del resto de buzones.
Tarjeta que instalo, tarjeta que quita y destruye. ¿Qué hacer?
Cualquier fin de semana me disfrazo de farola y monto guardia permanente en los aledaños del portal hasta que agarre de los huevos, o las huevas, al susodicho, o la susodicha, y le meta una paliza que te cagas.
Porque una cosa está clara. En ocasiones, la educación es una lacra de la que hay que desprenderse. Y esta, podéis creerme, es una de ellas.
















kiamara dijo
Si te sirve de consuelo, en la casa de mi hijo rompen los buzones
y uno muy cachondo puso una nota diciendo "he puesto camara oculta para ver quien es el cabron " asi que ya sabes en vez de farola deja una notita que con la ironia que tienes seguro serà una pasada .. ja ja ja
ya tenia ganas de reirme con tus post
muchos besiños guapo
29 Octubre 2009 | 09:15 PM