CASCARRABIAS

La verdad es que llevo unos días dándole vueltas al asunto. La cosa aún no es grave pero los síntomas no engañan. No, no se trata de una dolencia física, sino más bien de un estado puramente mental : me he dado cuenta de que estoy perdiendo la paciencia a pasos agigantados.
--Señor, señor, ¿me puede decir qué hora es?
--(Con los ojos inyectados en sangre) ¿Me estás llamando viejo?
--Gloups, no, esto, yo...
--A mí me tratas de tú, ¿estamos?
--Sssí, señor...ejem, sí, TÚ...
--Así me gusta, chaval ¡Y a ver si te compras un reloj!, coñoooo...
--Ssí, como TÚ digas...¿y la hora?
--¡¡A tí te la voy a decir, no te jode...!!!
Igual que con el paso de los años nos cambia el gusto culinario, dormimos menos horas o meamos con mayor asiduidad (sobre todo por las noches, cagontó) nuestro carácter también evoluciona aunque eso sí, hacia territorios oscuros e insospechados.
Hasta ahora, por si no lo sabíais, yo era un tipo detallista y sociable. En ocasiones bondadoso hasta la náusea, un experto en soportar las chapas inmisericordes de todos los pelmazos del mundo mundial. Hoy en día, sin embargo, me he convertido en un fulano irascible capaz de perder los papeles a la primera de cambio.
Y eso no es lo peor de todo. He descubierto que soy pelín rencoroso. Si un tío me la pega tal día como hoy (un suponer) soy capaz de esperar el tiempo que haga falta, uno o dos años si fuera necesario, aguardando mi oportunidad de revancha, igual que el cazador estudia a su presa antes de reventar su cabeza de un disparo.
--Joaquinito, hijo, no sé si lo sabes pero estás en mi lista negra...
--¿Estás hablando en serio?
--¿Te acuerdas de los mil duros que te presté en 1.988?
--Joder...
--Ni joder, ni jodar. Estás muerto. A partir de ahora voy a por tí, que lo sepas...
Y no es que me considere una mala persona, no. Lo que ocurre es que cada vez tengo menos paciencia con el prójimo. Sobre todo, con el prójimo plasta, egoísta y aprovechado. Una de las cosas buenas de cumplir años es que poco a poco vas perdiendo el sentido del ridículo.
Antaño, si escuchaba un comentario impertinente prefería callarme por no montar un cristo. A eso le llamaba educación. Ahora no. He pasado de ser el Padre Damián, en la peli "Molokai", a Charles Bronson en "Yo soy la justicia".
Da la sensación de que la vida, tan cabrona como apasionante, ya se encarga por su cuenta de despojarte de la tonta educación que los curas de entonces nos metieron en la cabeza, aquella de haz el bien y no mires a quién y sé un niño bueno de los de pon la mejilla para que te la partan dos (o cien) veces. Se acabó. Finito. Porque una cosa es ser legal y otra bien distinta, gilipollas.
Una última confesión. Ir de macarra, tipo el "Yoyas", no me disgusta en absoluto. De hecho, no me arrepiento de nada e incluso percibo que ha mejorado mi calidad de vida. Tengo un cutis envidiable e incluso rindo mejor sexualmente.
De modo y manera que aquí, donde me veis, soy un tipo peligroso y vengativo. Así, que ojito conmigo. Al que se pase, le meto. Desde hoy mismo, no volveré a contar hasta diez....
P.D. Olvidaos de todo lo que habéis leído. Hace escasamente diez minutos, el marica de Joaquinito me la ha vuelto a jugar y me ha levantado 300 eurakos de nada...Hay cosas que no cambian : El padre Damián cabalga de nuevo...

















walden dijo
Je,je,je ...Casi he estado a punto de creérmelo, Iñakito; lo de Joaquinito y la lista negra , no eso de que no íbas a aguantar pelmas y gente maleducada. ¿A que no has arrancado las plaquitas de los buzones? ¡¡¡Lo sabía!!! Pero no te engañes, corazón, que no tiene nada que ver con la educación de los curas, en todo caso con la educación familiar y con que tu seas como eres y contra éso poco se puede hacer porque es una violencia para tí ser una mala bestia.
Mira, yo todos los años, entre los buenos propósitos de Año Nuevo, me fijo sólo uno: ser tan maleducada y bestia parda como algunas de las personas con las que no me queda más remedio que tratar. Y con ese buen propósito debo llevar unos.. diez años. Pero da igual, no me sale, así que procuro mantenerme al margen.
:) Besitos, capitán Haddock.
11 Noviembre 2009 | 07:36 PM